Algoritmo. Esa palabra que trae de cabeza a profesionales y usuarios de las principales redes sociales, que tienen que «luchar» contra él para que los contenidos que publican lleguen al mayor número de usuarios posible.

Pocas son las redes sociales que muestran las publicaciones ya en orden cronológico.

La mayor parte de ellas «ordena» los contenidos para cada usuario teniendo en cuenta una serie de variables.

Con el objetivo de mostrar «en primer lugar, lo que más les interesa».

Estos algoritmos varían además considerablemente según pasa el tiempo y van teniendo en cuenta nuevas variables.

Son constantes los cambios de algoritmo en Facebook e Instagram, pero no tanto en otras plataformas como, por ejemplo, LinkedIn.

Sin embargo esto ya no es así, la red social profesional dio un giro radical a la manera en que se distribuyen los contenidos.

Linkedin tomó la decisión de realizar importantes cambios en su algoritmo que cambiarán la manera de compartir publicaciones.

Al ser una compañía que forma parte de la familia de Microsoft, en la última presentación de resultados, LinkedIn anunció que sus ingresos estaban habían crecido un 27% respecto al mismo período del año anterior.

A la vez que su número de sesiones, engagement y aumento de publicaciones creció un 24%, LinkedIn ya no quiere ser una plataforma en la que se compartan contenidos virales que no interesen a los usuarios.

En este sentido, la red social potencia más los contenidos de nicho, aquellos que interesan a cada usuario porque estén relacionados con su trabajo o sus intereses profesionales.

LinkedIn también está dando más importancia al contenido que hará probable que los usuarios conecten con otros.

Son éstos los que generan más interacciones, no tanto los vídeos virales que se comparten considerablemente en otras plataformas. Repasamos los cambios principales en el algoritmo:

Más contenido de aquellos con los que se interactúa:

Al igual que hace Facebook, LinkedIn ha comenzado a potenciar las publicaciones de aquellas personas o Páginas corporativas con los que los usuarios interactúan más.

Es decir, si se da «me gusta» o se emplean las nuevas reacciones en muchas publicaciones de una persona, sus contenidos aparecerán posicionados mejor al ordenar las noticias para ese usuario en concreto.

Incentiva las respuestas:

El algoritmo de LinkedIn otorga más peso a los contenidos que buscan la respuesta del usuario.

En este sentido, por ejemplo, «puntúa» mejor a los textos opinativos que a los meramente informativos, porque considera que los usuarios tenderán más a ofrecer su punto de vista y reaccionar a ellos.

Empleo de hashtags y menciones:

Esta actualización es importante, porque ahora LinkedIn va a dar más valor a los contenidos que mencionan a otros usuarios, precisamente por ese objetivo de incentivar la participación.

Si un usuario es mencionado, resulta más probable que deje comentarios.

De la misma manera, se fomentará el uso de los hashtags para ordenar la conversación en la red social y que los usuarios los empleen más que hasta ahora colocando en mejor lugar los contenidos que los incluyen.

Contenidos de nicho:

Los contenidos específicos y especializados serán mejor valorados por el algoritmo de LinkedIn que aquellos que tratan temas generales.

LinkedIn asegura que en este sentido no tiene nada que ver la extensión de un texto, sino que tendrá más en cuenta su «profundidad».

Los cambios van orientados a generar más participación en la plataforma.

Es cierto que en el pasado éste era el principal lastre de LinkedIn, en la que la mayor parte de los usuarios sólo leía y no participaba.

Sin embargo, esto ha comenzado a cambiar y, posiblemente, te des cuenta de que ahora recibes muchas más notificaciones en LinkedIn.

Esta mayor interacción es vista de manera muy positiva por los anunciantes. que consideran LinkedIn ya un lugar más propicio para desarrollar sus campañas de marketing.

De hecho, los ingresos de la plataforma en este sentido han crecido un 46% con respecto al año pasado.