En el mundo de Google Ads hay tres métricas fundamentales y básicas que son las que nos indican el precio a pagar en nuestras campañas.

Luego hay otras muchísimas métricas más, pero nos vamos a centrar en este artículo en las más básicas e importantes para que sea más fácil de comprender y poner en práctica.

Podemos pagar por las impresiones, es decir, por el número de veces que los usuarios ven nuestro anuncio.

También podemos pagar por “clicks” En este caso nos da igual cuántas veces vea la gente nuestro anuncio, pagaremos cuando “pinchen” en él y aterricen donde nosotros queremos.

Y una última métrica básica sería las conversiones. Pagaríamos sólo cuando el usuario que ha llegado hasta nuestro anuncio haga lo que nosotros queremos que haga: suscribirse a nuestra newsletter, rellenar un cuestionario, adquirir nuestro producto o servicio.

¿Qué es el CPM?

Estas siglas significan costo por cada mil impresiones. Y esto significa que pagarás una determinada cantidad por cada 1.000 visualizaciones de tu anuncio.

Cuando estás empezando o cuando quieres asegurarte un conocimiento general de tu empresa, que la gente te conozca, este es un buen método.

Con el CPM te aseguras una gran audiencia para tu anuncio, de hecho, esa es su función principal. Pero no así para los clicks en el anuncio ni para la conversión.

¿Para qué sirve y en qué consiste el CPM?

En este tipo de métrica lo que se persigue es obtener visibilidad, por eso el precio se expresa para 1.000 impresiones.

Dependiendo de las palabras que uses para definir la audiencia de tu anuncio el precio varía mucho. Puede ir desde $1 por cada mil impresiones hasta el infinito.

Imaginemos que usas palabras “baratas” para definir el target del anuncio y que sale a $1 CPM, si al final de la campaña se paga $10 significará que habrás llegado a la nada despreciable cifra de 10.000 usuarios mínimamente interesados en tus productos o servicios.

Por sólo $10 te habrás dado a conocer a 10.000 potenciales clientes.

Pero has pagado ese precio no por clicks o por conversiones, sólo por visualizaciones del anuncio.

Por eso este método de anuncio tiene muy difícil el retorno de la inversión. Es posible, claro, pero no es lo que más interesa o preocupa.

Cuando se utiliza el CPM para realizar una campaña publicitaria se está buscando visibilidad más que conversión; se está buscando que el usuario conozca nuestra marca, vea nuestro anuncio, más que compre nuestro producto.

Por supuesto, siguiendo con el ejemplo, si tienes una campaña de CPM y has tenido 10.000 visitas es lógico pensar que más de una y de dos de esas visitas han podido hacer click en tu anuncio y esos que han pinchado en el anuncio han podido también realizar algún tipo de acción: suscribirse, rellenar un formulario, comprar

Con campañas de CPM, el ROI, el retorno de la inversión, no es lo importante pero sí es posible.

Resumiendo. Cuando inicias una campaña publicitaria utilizando CPM lo que estás buscando es dar visibilidad a tu marca con anuncios segmentados que verán una gran cantidad de gente.

El Costo Por Mil visualizaciones es el precio a pagar. Puedes dedicar una cantidad fija o poner el límite en los días que va a durar la campaña, eso depende de tu bolsillo más que nada.

¿Qué es el CPC?

Aunque no te lo creas los anuncios de CPC son los que más conoces y, probablemente los que más has utilizado.

En este caso hablamos de Costo Por Click y es el método para anunciarte típico en Google.

Cada vez que realizas una búsqueda en Google, o cualquier otro buscador, las primeras posiciones están ocupadas por anuncios de pago. Y ese pago se realiza si el usuario hace click en el anuncio.

Por tanto, el CPC, es una forma de anunciarte en la que solo pagas no cuando el usuario ve tu anuncio, como en el método CPM, sino que pagas cuando el usuario entra en tu anuncio.

¿Para qué sirve el CPC exactamente?

En este caso no se busca la visibilidad sino atraer a los usuarios hacia un sitio concreto que a ti te interese.

Puede ser una landing page, una página de aterrizaje, en la que les expliques o muestres alguna cosa; o puede ser tu propia página web, blog o tienda online; o una página concreta dentro de tu site.

Este tipo de anuncios puede ser más caro, aunque hay que matizarlo:

En publicidad online, tú puedes poner un límite específico, por ejemplo los $10 del ejemplo de CPM. Lo que pasa es que en una campaña de CPM puedes llegar a 10.000 personas y en una campaña de CPC es posible que sólo llegues a 10.

Todo depende de la subasta de palabras clave con la que quieras posicionar tu anuncio. Según el tipo de palabras que uses para definir los intereses de tu “cliente ideal” los clicks tendrán un costo u otro.

El éxito de este tipo de campañas viene de la acción posterior del usuario.

Si ha aterrizado en tu web y al final ha comprado o contratado tus productos es posible que merezca la pena pagar por palabras claves que interesen al usuario aunque su costo por click sea más elevado.

Por ello, lo importante de este tipo de campañas está primero en escoger las mejores palabras clave y que el usuario aterrice en una landing page perfectamente estructurada y optimizada para que termine haciendo lo que nosotros queramos que haga: comprar, suscribirse, darnos sus datos, etc.

A día de hoy comienzan a aparecer grandes especialistas en este tipo de campañas publicitarias que están consiguiendo grandes cosas con muy poco dinero.

Están consiguiendo que este tipo de publicidad sea muy rentable para todos.

¿Qué es el CPL?

El Costo Por Lead es otra de las formas de publicidad online que existe, y te habrás topado con ella en miles de ocasiones.

Con el CPL lo que se persigue es que el usuario haga algo por nosotros. Puede ser que se descargue algún programa, que nos dé sus datos, que se suscriba a nuestra newsletter, etc.

En esta modalidad de anuncios no se paga por que los usuarios vean el anuncio; no se paga porque el usuario entre en nuestra web; se paga cuando conseguimos que el usuario realice una acción concreta que lo acerque un poco más a la compra.

¿Cuál es la utilidad del CPL?

Con el CPL las empresas buscan incrementar su base de datos de personas que están más o menos interesadas en sus productos o servicios y que han aceptado que les mandemos nuestras newsletters o nuestros correos comerciales.

Con el paso del tiempo esos usuarios podrán llegar a comprar o contratar nuestros productos o servicios.

El costo de una campaña con CPL dependerá del dinero que quieras invertir en ella. 

Sólo pagarás por los leads que consigas, por los formularios de contacto que los usuarios libremente te completen.

Puede ser muy interesante ya no sólo por conseguir grandes cantidades de información de potenciales clientes más o menos interesados en tus productos o servicios, sino también por la visibilidad que podrías llegar a conseguir.

Ya que tu anuncio va a estar presente y a la vista de miles de usuarios hasta que se consuman los fondos destinados a la campaña.

Puede darse el caso que tu anuncio lo vean miles de usuarios pero que ninguno termine por enviarte el formulario con sus datos.

En este caso puedes pensar que tu campaña de CPL ha fracasado porque no has conseguido el objetivo marcado de conseguir suscriptores para tus newsletter.

Pero eso no quiere decir que miles de usuarios no te hayan podido ver. Y que esos miles de usuarios, en otra campaña posterior, no te den sus datos para que les mandes catálogos, ofertas, liquidaciones, saldos, nuevos productos, etc.

¿Qué es exactamente el CPA?

Este término se traduce como “Costo por adquisición” por sus siglas en el argot del marketing y la publicidad en Internet.

Concretamente, es el costo total invertido para materializar una venta.

Suele ser el sistema que más conviene a los anunciantes, más que otros modelos como el CPC o el CPM, también muy utilizados por las empresas y usuarios.

Esto es debido a que solamente se paga por venta realizada a un cliente.

El costo por adquisición se emplea, por ejemplo, en la venta por afiliación o “marketing de afiliados”.

¿Cómo funciona el CPA?

También podemos calcular el CPA para cada estrategia que empleemos en la promoción de nuestro sitio web: posicionamiento SEM o Google AdWords, SEO, banners en nuestros contenidos del blog, e-mail marketing, etc.

Si quieres calcular el CPA en una campaña de marketing online, lo tienes muy fácil, pues matemáticamente el algoritmo es muy simple: se divide el costo total de la campaña publicitaria entre el número de conversiones.

Este tipo de publicidad es, con mucha diferencia, la más cara. Sin embargo, es muy eficiente y la inversión se recupera fácilmente cuando está bien hecha.